Política

37 % de los caleños se sintieron abandonados en pandemia: Polis

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Caleños reclaman subsidios

En el inciso de la estabilidad económica, el informe desvela que la pandemia cambió la manera en que los ciudadanos se relacionan con el dinero, ya que se vuelve en una prioridad para los hogares especialmente de clase media y baja

Disminución de la confianza hacia las instituciones públicas, demanda de subsidios monetarios para los caleños, sentimiento de soledad y reclamación de políticas de empleo, entre los resultados más importantes del estudio del Observatorio de Políticas Públicas, Polis, de la Universidad Icesi, respecto a la Salud emocional, estabilidad económica y la relación entre la Alcaldía y la ciudadanía.

Mediante la publicación se dieron a conocer una serie de cifras de la comunidad caleña, que se recolectaron por medio de sondeos realizados en su encuesta poblacional CaliBRANDO, de la que participaron alrededor de 1.000 ciudadanos caleños.

Algunos de los datos más significativos encontrados en el inciso de la relación entre la Alcaldía y la ciudadanía, es la disminución de la confianza de los ciudadanos en el año 2020 frente a las instituciones públicas (Alcaldía, Concejo Municipal, Policía Nacional y funcionarios públicos), demostrando así que en una escala de medición de 0 a 10, los caleños se encuentran en un 3,2. Resultado que presentó una disminución en relación a la misma encuesta realizada en el año 2018, la cual obtuvo un resultado de 3,4.

Frente a esto, Lina Martínez, directora de Polis, aseguró: “hemos visto un manto de duda importante frente a la administración pública y el manejo de los recursos, un ejemplo de eso es el contrato de la Feria Virtual y del Alumbrado público, ¿Cuál era la necesidad de hacer esos gastos en medio de una pandemia? Cosas como esas disminuyen mucho la confianza en las instituciones”.

Incluso, en el informe se revela que el 37 % de caleños encuestados se han sentido abandonados por la administración durante la crisis, lo que hace que se genere desconfianza y desaprobación en la administración.

Y aunque durante la pandemia se incrementaron las intervenciones de la Alcaldía hacía la ciudadanía, la confianza institucional o la percepción del gobierno no mejoró.

Al respecto, la secretaria de Bienestar Social, María Fernanda Penilla, comenta que se están adelantando esfuerzos para retomar esta confianza de la ciudadanía. Por ejemplo, “estamos haciendo la rendición pública de cuentas permanente, donde no solamente de manera diaria estamos contando todas nuestras actividades desde nuestras subsecretarías para que la gente sepa qué estamos haciendo, los programas, los resultados, la población que estamos beneficiando sino que también hacemos una campaña educativa para que la gente conozca muy bien nuestros servicios y puedan utilizarlos”, explicó Penilla.

En ese mismo sentido, la funcionaria comentó que se vienen implementando programas de alto impacto y necesidad social para la población más vulnerable, y así poder avanzar en la consecución de metas.

“Estamos reforzando y dando prioridad a programas de alto impacto y necesidad social para la población más vulnerable como la atención de primera infancia y la seguridad alimentaria”, agregó.

De igual manera, el estudio de Polis señala que la clase media de la ciudad, que representa el 36 % de la población, ha estado por fuera del radar de las intervenciones públicas en la postpandemia, lo que deja en riesgo a este grupo poblacional ya que puede caer en situaciones de pobreza.

“El panorama de la clase media es complejo porque en buena parte de la ciudad es un segmento vulnerable que aún no ha podido y sigue en una línea límite entre la pobreza y la clase media. El problema con esta clase es que no recibió ayudas directas, no hay mecanismos para identificarlos y en caso de desempleo pueden fácilmente volver a caer en condiciones de pobreza”, aseguró la Directora de Polis.

Respecto a esto el director del Centro de Investigación en Economía y Finanzas de la Universidad Icesi (Cienfi), Julio César Alonso, expone que en estos momentos críticos de pandemia es en donde más se requiere de políticas públicas de calidad en la ciudad y que, además, debe hacerse con severidad.

“La política pública exitosa supera los periodos de los mandatarios electos. En estos momentos críticos es cuando se necesitan políticas públicas claras para reactivar la economía. Se requiere tener objetivos claros que sean compartidos por la mayoría de los caleños, tomar decisiones y tener acciones que nos permitan salir de esta crisis. Por eso es inminente tener una política pública municipal, que se articule con la departamental y nacional, para la reactivación y la generación de empleo”.

Caleños reclaman subsidios

En el inciso de la estabilidad económica, el informe desvela que la pandemia cambió la manera en que los ciudadanos se relacionan con el dinero, ya que se vuelve en una prioridad para los hogares especialmente de clase media y baja.

Esto se puede evidenciar en la reclamación de las personas por subsidios monetarios ya que un 65 % dice es esta es la prioridad junto a la generación de empleo que arrojó un 63 %, algo contrario a lo que la administración local ofrece ya que, según datos del Plan Indicativo 2020-2023, que es el documento que expone los objetivos de la administración local frente a el presupuesto que se tiene, los esfuerzos de subsidio de la ciudad están principalmente encaminados a vivienda y servicios públicos.

“Como los recursos son escasos, se deben tomar decisiones difíciles. Uno de los principales motores para la generación de empleo no calificado en Cali es la construcción. Esa medida tiene sentido para solucionar el problema de mediano plazo. Esa es una buena medida pues no solamente se resuelve el problema de vivienda, sino también se genera empleo rápidamente y se reactiva la economía local”, indicó Alonso.

Salud mental La salud mental de los caleños resultó afectada por la pandemia, ya que, según Lina Martínez, de Polis, el encierro, desempleo y el miedo a contagiarse, dejó varios estragos.

Y así se puede evidenciar en el informe, en donde se expone que, desde que se está realizando la encuesta CaliBRANDO no se había tenido un registro tan alto de días en los que los ciudadanos no se sintieran bien emocionalmente, en el último mes del año 2020, en promedio experimentaron ocho días de no sentirse bien.

Ante esto, Martínez agregó que “los aspectos emocionales tienen un calibre muy distinto, esos se deberían de atender a través del sistema de salud, pero la inversión que se hace en la ciudad es muy bajo”.